- Oct 16, 2024
5 consejos para vencer la pereza y retomar hábitos saludables
- Johanna Fernandez
- Motivación
La pereza, a menudo vista negativamente, es en realidad una falta de motivación o disposición para realizar tareas que requieren esfuerzo. Todos la experimentamos en algún momento.
Las respuestas a: ¿Qué cosas les dan pereza y que cosas no? van a ser muy variadas, ya que todos tenemos objetivos y motivaciones diferentes.
El concepto de "Lazy Genius"
Kendra Adachi introduce la idea de "Lazy Genius": podemos ser excelentes en lo que nos apasiona y menos entusiastas en lo que no. Este concepto nos libera de la presión de la perfección universal, permitiéndonos enfocarnos en nuestras fortalezas mientras mantenemos un mínimo aceptable en otras áreas necesarias.
Les pongo ejemplos de comer bien y hacer ejercicio porque es mi tema, pero en realidad no todos tienen que tener los mismos objetivos de bienestar. Este error es probablemente la razón por la que muchas personas dejan todo botado, porque se proponen la perfección y quieren alcanzarla haciendo cosas que no les gustan y en las que no son buenos.
Mi experiencia personal
Me interesé en este tema tras unas vacaciones y una gripe familiar, cuando me encontré luchando contra la pereza para retomar mis hábitos saludables. Con cada día de inactividad, olvidaba la sensación de bienestar que tenía con mis buenos hábitos, cayendo en un círculo vicioso de no sentirme bien conmigo misma, pero no estar dispuesta a hacer el esfuerzo necesario para arrancar de nuevo. ¿Les ha pasado?
La realidad del cambio de hábitos
La industria de la salud y el fitness, quiere vendernos cambios que nos llevan del punto A al punto B, como si fuera un viaje directo, sin paradas y sin complicaciones, con fotos del antes y el después, haciéndonos creer que las personas que lo logran “vivieron felices para siempre”.
Pero la realidad de los cambios de hábitos y el bienestar a través del estilo de vida no es tan mágica como la pintan. La verdad es que se trata de procesos de mejora continúa que nunca acaban. El camino es una espiral de avance y retrocesos.
Basándome en mi experiencia en consultas nutricionales, he identificado comportamientos clave que diferencian a quienes persisten de quienes desisten. Les quiero compartir:
5 consejos para superar la pereza
1. Comienza con el “Por Qué”
Inspirado por Simon Sinek, este consejo enfatiza la importancia de encontrar tu propósito fundamental. Antes de enfocarte en el "qué" y el "cómo", define claramente tu "por qué". Las personas encuentran más bienestar en aclarar su "por qué" que en cumplir un propósito incorrecto.
Examina si tus metas de bienestar realmente te motivan o si las persigues por presión social. Un "por qué" claro guiará tus decisiones diarias y te mantendrá enfocado.
Ejemplo: Quieres ser fitness, pero no te gusta comer o hacer ejercicio como una persona fitness. En este caso, tu identidad no está en sintonía con tus gustos y siempre encontrarás pereza para hacer lo necesario. Quizás lo que realmente anhelas es estar saludable, ser aceptado o que la ropa te quede mejor. Estos objetivos pueden requerir comportamientos más cercanos a tus preferencias. La magia está en encontrar cosas en las que eres "genius" y que te ayudan a alcanzar el propósito que te has planteado.
2. Acepta que es parte del proceso
Las recaídas son universales en el cambio de hábitos. El modelo de Prochaska y Diclemente nos muestra que el cambio es cíclico, no lineal. Ser compasivo contigo mismo durante estos momentos es crucial.
No te castigues por lo que está pasando, ayúdate como ayudarías a un buen amigo. Establece un tiempo y un plan de rescate (puede ser que tengas que intentar varias opciones antes de lograr establecer el hábito nuevamente)
3. Mantén el mínimo hábito posible
Hay que encontrar una pequeña actividad que puedas realizar incluso con la pereza y te permita seguir en contacto con tu hábito, tenerlo presente, mientras recuperas la energía y motivación.
Es como una pequeña piecita que mantiene en pie una construcción, aunque tal vez no sea la pieza más fuerte, el color que queremos o el material adecuado, pero mientras mantenga lo que hemos construido, funcionará. Es como descansar a media altura mientras subimos una montaña vs deslizarse en un tobogán hasta la base y luego tener que volver a subir la montaña completa. Mantener lo que has logrado te tomará trabajo, pero no tanto como seguir caminando y mucho menos que volver a recorrer el camino que ya has andado.
Ejemplo: Cuando las personas sufren una lesión (que es muy común al iniciar actividad física), es muy importante que se asesoren con un profesional y que puedan sustituir el ejercicio con terapias o realizar actividad física que no ponga en riesgo la parte afectada.
4. Busca novedades
Algunas personas encuentran en mi contenido motivación y estrategias que les han ayudado a seguir adelante y esto me llena de emoción. Investigar, probar, escuchar y compartir el conocimiento es parte de mi “por qué”. Somos muchas personas que nos dedicamos a esto y todos los días se crean nuevos recursos para motivar y facilitar los procesos de cambio (sólo hay que tener cuidado de las opciones mágicas y súper comerciales).
Puedes encontrar algo que se ajuste a tus necesidades, sigue buscando, si el objetivo es claro y tienes la motivación, tal vez sólo te falta una mejor herramienta o estrategia.
No dejes de hacer el mínimo hábito posible mientras buscas y pruebas nuevas cosas.
Ejemplos: Un nuevo horario de entrenamiento, derribar un mito, un nuevo check list, un amigo que te acompañe o un nuevo plan pueden quitarte esa pereza y darte nueva energía para seguir adelante hasta la próxima recaída.
5. Aprovecha el próximo impulso
Yo tengo una teoría de que los cambios suceden en gradas, a veces no vemos progreso y de repente es como si desbloqueamos un siguiente nivel. A esto yo le llamo el salto cuántico, son como las olas del mar, si estás listo para aprovechar la próxima te puede dar un gran impulso hacia donde quieres ir.
Si empiezas a vivir tus procesos de cambio con atención vas a notar que después de una recaída o una pausa que logras superar, vas a volver más fuerte, con mayor motivación y con una visión más clara. Si la ola te encuentra con la cabeza llena de autosabotaje y en la zona de comfort de no hacer nada, lo más probable es que no te des cuenta de que era el momento adecuado de tomar acción.
Conclusión
Adquirir un nuevo hábito no es fácil y a veces sentimos pereza de hacerlo. Pero una vez que entiendes que sentirse así es sólo una parte del proceso, puedes verte con compasión y gestionarte de la mejor forma para que al final del año no veas una lista de intentos fallidos, sino que puedas ver el progreso que vas creando en el largo plazo.